El punto de partida para someterse a un blanqueamiento dental es tener una boca sana, tanto en dientes como en encías.

Es un tratamiento efectivo, seguro y siempre tiene que ser realizado y supervisado por profesionales.

Antes de hacer el tratamiento es necesario un control odontológico para constatar la ausencia de caries, patología periodontal o cualquier otra afección bucodental ya que, de lo contrario, los efectos pueden ser perjudiciales. Además, es conveniente realizar una limpieza dental.

La sesión clínica dura unos 30 minutos. Tras proteger los tejidos blandos peribucales, se coloca al paciente un gel de peróxido en boca.

Con una lámpara de luz fría se potencia el efecto de la exposición acortando el tiempo, funcionamos con lámparas modernas de luz fría, tipo led, que trabajan a las longitudes de onda óptimas para la liberación de las moléculas de oxigeno.

El efecto secundario más habitual y pasajero es la hipersensibilidad dentinaria que se puede controlar también con productos desensibilizantes prescritos por el dentista. En casos de sensibilidad intensa, es pertinente hacer un tratamiento previo con esos desensibilizantes.

Un blanqueamiento dental profesional tiene una duración larga en el tiempo, pero precisa de un mantenimiento una vez al año.

El diente pierde luz, brillo y se amarillea por el paso del tiempo. Nuestra dieta está llena de colorantes y no solo el vino, el café y las bebidas de cola….. sino que también la mayoría de las frutas o alimentos frescos están coloreados y tanta tinción estropea el diente.

Con el tratamiento blanqueante profesional lo normal es que el diente pierda el color oscuro aclarándose 3 ó 4 tonos, pero llegar hasta 8 tonos, como promete alguna publicidad, es una barbaridad y algo imposible.

Por eso hay que tener en cuenta el color del diente como punto de partida y si su color también se debe a circunstancias como la toma de tetraciclinas, en una época en la que se utilizaban como antibiótico y que teñían el diente del niño y del adolescente, o el caso de dientes endodonciados o a causa de fluorosis o exceso de flúor.

Durante los días en los que dure el blanqueamiento el paciente debe evitar alimentos y bebidas oscuros como té, café, vino tino, bebidas de cola, cacao, tinta de calamar y rojas como sandia, fresas, remolacha, granada.

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